Sin Anestesia
Tú sabías que me iba a doler
y aun así te fuiste.
Tú sabías que me iba a enfermar
y no tuviste compasión.
Tú sabías que iba a volverme loco tu partida
y aun así ni te despediste.
Tú sabías que mi corazón estaría roto
y no tuviste misericordia.
Tú sabías que no dormiría bien
y aun así escapaste corriendo.
Tú sabías que ambos teníamos miedo.
Ni mi presencia te trajo paz.
Aunque sabíamos que esto era algo imposible,
te quedaste, me enamoraste.
Pero te fuiste sin decir adiós.
Sabías que me dolería más.
Pero huiste por temor, por miedo,
por cuidar tu dignidad… e hiciste bien.
Fue como una venganza,
como un veneno viscoso,
como ese que mata poco a poco,
ese que uno desea que termine pronto.
Tú sabías que iba a delirar.
Me viste moribundo y no hiciste nada.
Tú sabías que me ibas a matar
y te fuiste… sin mirar atrás.
Me mataste, y ni te enteraste.
Corriste sin vuelta atrás.
Lo hiciste sin anestesia, para que doliera de verdad,
para que estuviera consciente cuando te viera partir.
Tú sabías que me iba a matar tu ausencia
y no te importó.
“… en tus manos encomiendo mi espíritu…”
Pero luego de la muerte dicen que hay paz.
Así que estoy en paz.
Gracias por lo que fue.
Y aunque en mis palabras encuentres dolor, quiero que sepas que no te guardo rencor.
No hay nada que perdonar, porque no hubo culpa.
No hubo traición.
No hubo maldad.
Solo cariño… y amor.
Y a veces eso duele más.
Duele más cuando nada se rompió,
cuando nadie hizo daño,
cuando simplemente la vida no dejó que fuera, y solo nos permitió que creciéramos.
Fui tu refugio.
Pero tú necesitas un hogar,
y yo no puedo darte un hogar.
Y aun así, agradezco a la vida por ti.
Por haberte conocido.
Por haberte sentido.
Seguiré aquí…
sin anestesia.
Dejando que este dolor termine de desangrarse,
hasta que el corazón entienda lo que la razón ya sabe.
Porque algunos amores no están hechos para quedarse; algunos solo están hechos para enseñarnos algo de nosotros mismos…
Algunos están hechos para marcarnos…
y luego irse.
Y ahora sí…
ya no hay vuelta atrás.
—Entre Líneas y Desorden



Wow! Cuando empecé a leer tú poema, pensaba que iba ser un elogio. No esperaba una asesina, y tú reacción al final. Me encantó. Espero que tengas un buen fin de semana amigo.
Me gustó mucho.